IMPACTO POSITIVO

Impacto Positivo.

Dejar una huella es algo que no debería suceder al azar, cada acción debe tener una razón de ser, un propósito; impactar se convierte en marcarte, marcar tu entorno y a las personas que te rodean.

Un de las manera de impactar es emprendiendo. Emprender es un camino, en mi caso un estilo de vida, donde la experiencia que adquiero cada día se ha convertido en mi verdad, en una realidad siempre cambiante que me permite aprender siempre algo nuevo a cada paso que doy.

¿Qué es un emprendedor para mí?: “Persona que dedica su tiempo y su vida a desarrollar proyectos que generen impacto positivo y sobre todo, que tengan un propósito trascendente”, es decir, cualquier cosa a la que dediquemos nuestra vida, por más grande o pequeña que sea, debe no solo ser beneficiosa para uno mismo sino también para nuestro entorno y trascender en el tiempo.

Todos hemos ido a la escuela, al colegio y a la universidad y pasamos años de años estudiando un montón de cosas, invirtiendo nuestro tiempo y dinero en aprender a través de la educación formal, es decir, hemos pagado de alguna forma, para que el conocimiento se nos dé resumido, sintetizado y listo para ser aplicado, es así que podemos decir que estamos recibiendo gracias a la experiencia de otros, la investigación de años y el  ensayo-error; conocimiento empaquetado. Yo pienso que el conocimiento consiste no solo en lo técnico, formal y académico, sino en que uno mismo aprenda todo lo que pueda por su propia cuenta, estudiando, investigando, cometiendo sus propios errores, aciertos y sobre todo sacando sus propias conclusiones, porque así como cada emprendimiento es diferente, también son las formas de llevarlo a cabo, dependiendo de nuestra experiencia de vida.

Todos sabemos que al momento de emprender se necesita conocimiento, una buena idea, el equipo perfecto, dinero y un poco de “suerte”, pero desde mi experiencia, lo más importante es que tan bien preparados estamos para afrontar ese reto y eso implica que podamos conjugar nuestro conocimiento proveniente de la educación formal con nuestro conocimiento empírico proveniente de nuestro aprendizaje y experiencia.

Uno de los problemas al momento llevar a cabo un proyecto, es que constantemente, la ley del menor esfuerzo está presente en nuestras mentes y nos enfocamos solo en el resultado final y no en el proceso, el cual requiere de mucha paciencia y perseverancia; siendo esta una de las principales razones por las cuales la gente renuncia a sus proyectos, por eso mientras más experiencia logremos adquirir gracias a nuestra constancia, más preparados vamos a estar lograr obtener un resultado positivo.

Analizando la forma en la que llevo a cabo los proyectos en los que me involucrado, he identificado una secuencia de pasos a seguir que me han sido útiles y que espero que a alguien más le puedan servir; esta forma de hacer las cosas me ha permitido afrontar muchos retos y conseguir prácticamente cualquier cosa que me he propuesto.

Además de la secuencia lógica que identifique, detallo algunos de los aprendizajes más importantes que he adquirido en más de 15 años emprendiendo:

  1. Fomenta la capacidad de consolidar un equipo de trabajo comprometido; si logras conformar un equipo de personas que se pongan la camiseta, estás un paso más cerca de cumplir tus objetivos o de seguro sobrepasarlos.
  2. Enfócate en optimizar tu tiempo y desarrollar solamente proyectos que tengan un propósito y objetivos claros; dedicarse a temas que no tienen un objetivo y un propósito definido solo van a lograr que pierdas tu tiempo, tu dinero y te frustres al mediano y largo plazo.
  3. aprende de tus errores, documenta tus experiencias sean estas positivas o negativas y retroalimenta siempre lo aprendido, no hay nada más negativo para un emprendimiento que cometer varias veces el mismo error.

Además de consolidar equipos comprometidos, optimizar tiempos y aprender de los errores, lo más importantes es el trabajo duro, muy duro, largas horas de esfuerzo y dedicación y sobre todo mucha pasión, siguiendo está secuencia o “fórmula” o manera de pensar, me ha ido excelente:

 

“Inspiración, Enfoque y Acción”

 

La inspiración es un estado de la mente y del corazón y es indispensable que esta sea compartida por ti y por todo tu equipo de trabajo. La inspiración depende de ti y normalmente se puede encontrar en personas, acontecimientos o lugares que transmiten la famosa energía positiva.

El enfoque es saber lo que queremos, hacia donde vamos, como lo vamos a hacer, con quien y hasta cuándo. El enfoque es una de las claves para cumplir nuestras metas y objetivos, sin enfoque simplemente vamos a perder nuestras energías, nuestro tiempo y nuestro dinero.

Acción: “hacer es el nuevo decir”, siempre se dice mucho, se habla mucho se discute mucho, pero a la final se hace poco. Siempre caemos en mucho decir y poco hacer; “Hagamos lo que hagamos, por favor hagámoslo.”, a veces es más importante lanzarse y empezar con un proyecto, que ver como alguien más lo hace en vez de nosotros. Mientras menos miedo y más respeto tengamos hacia lo que nos va a tocar aprender y experimentar, pienso que mejor vamos a poder encarar y afrontar los retos que vamos a tener en frente e impactar.

A veces es difícil identificar como impactamos o como encontramos “nuestro propósito de vida”, pero en realidad cada uno es el encargado de encontrarlo y esto tiene mucho que ver con que te identificas en la vida, a unos les mueve el comercio, la producción, deporte, la tecnología, la música, la ayuda humanitaria a niños, ancianos, a otros les mueve el medio ambiente, los animales y así, hay miles de causas y  proyectos espectaculares a los cuales nos podemos unir. Está en nosotros elegir que camino queremos seguir. En el mundo existen necesidades como número de habitantes; aprovechemos eso para ser personas con un propósito positivo que nos ayudará encontrar esa felicidad que todos buscamos.

Recordemos siempre ser agradecidos con la vida primero por la oportunidad y segundo por la capacidad ya que tener la oportunidad de iniciar un proyecto o un negocio y la capacidad económica o intelectual, es algo que no escogimos tener cuando nacimos y es una suerte con la que no corre el más del 90% de la población del mundo, así que debemos ser agradecidos.

Si quieres de la vida disfrutar, busca un propósito, dedícale tiempo a prepararte y ser cada día mejor, para que la gente que te rodea o se una a tu proyecto o se inspire en ti para emprender el suyo propio; no dejes que la apatía te conquiste ya que ver como cosas pasan a tu alrededor sin hacer nada, a mi criterio, es la receta perfecta  para el fracaso no solo como persona sino como sociedad.

 

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Sobre el Autor:
Pedro Crespo Flandoli tiene 31 años, es Ingeniero en Sistemas y Psicólogo Organizacional por la Universidad del Azuay en donde fue presidente de la Facultad de Ciencias de la Administración y Presidente de la Federación de Estudiantes. Ha sido finalista con el proyecto MEGABITE en el Premio al Emprendedor Ecuatoriano 2015 y finalista en concurso del Banco de Ideas 2015 con el emprendimiento social Observatorio de los Derechos de los Animales. Obtuvo la presea al “Mérito por emprendimiento” 2016 de la Cámara de Comercio Ecuatoriano Americana por la contribución de LA MOTORA al desarrollo de la región y el país.